jueves, 19 de marzo de 2015

Trotsky por Luis Franco (Fragmento)




Amigo profundo de los hombres,
eres como un recién venido de la mar
entre mediterráneos que nunca oyeron hablar de ella
con tu saber de sol que hace fluir las verdades heladas,
con tu pasión que hace trampolín de cada obstáculo.
Donde tú entras los relojes que apresuran la marcha.

***
Los pueblos van a colgar sus recuerdos inservibles,
y echar la basura como zapatos rotos
sus creencias de ayer y de anteayer.
El filo del alba está segando todos los sueños del miedo.
Los pueblos van a mudar todas sus plumas viejas.
Inútil el cordón sanitario de los gritos de alerta
o de amenaza;
la revolución no conoce fronteras al igual que la brisa.

Completo acá. Y un sitio muy recomendable sobre el poeta y ensayista acá.

jueves, 12 de marzo de 2015

Hasta siempre, Leo





Acá está publicado el comunicado que sacamos desde de la Dirección Nacional del PTS sobre el fallecimiento de Leo Norniella. 



Las que siguen son sólo algunas palabras -si se quiere a modo de homenaje-, escritas desde el dolor, la bronca y una tristeza enorme:



"Nuestra generación es un barco a la deriva", me dijo un amigo con el germen consciente que encierra todo lo espontáneo, apenas nos enteramos del fallecimiento de Leo.



Eso fue lo primero que vino a la cabeza, nuestra generación y sus anclajes. Leo era un representante de ella. De la juventud que entró a militar en los tempranos años noventa, poco tiempo después de los "días de perro" del PTS en aquellos tiempos confusos.


Hemos hablado en otra oportunidad de las generaciones y por supuesto que los que pasaron la gran derrota de la dictadura y siguieron peleando por la revolución hasta el día de hoy, son invalorables, imprescindibles.

Pero visto desde otra óptica un poco particular, tuvieron una "ventaja": vieron a la clase obrera avanzando.

Nuestra generación (que tampoco había vivido la "primavera democrática"), solo veía a la clase obrera retroceder y retroceder. 

El 2001 fue una manifestación de esa situación. Fue una reversión de una tendencia histórica, pero también mostró el límite de sus potencialidades por la situación de la que venía la clase trabajadora en su historia reciente.

No tengo idea -por lo menos hoy-, de cuántas huellas dejan las épocas en los destinos individuales de las personas, incluidos los revolucionarios. Qué combinación hay entre el clima colectivo y las vivencias individuales, y cuál es su determinación en los desenlaces de cada uno.

No lo sé y tampoco estaba cercano a Leo en los últimos tiempos como para conocer más sobre los detalles de sus días. Pero de lo que estoy seguro es que hay un poco de todo eso en su historia de vida y en su trayectoria militante.

En el marco de esos años difíciles, Leonardo Norniella y otros como él, fueron a internarse al corazón del proletariado industrial de la zona norte del Gran Buenos Aires, buscando poner un límite a todo ese retroceso e intentando reorganizar a ese ejército diezmado conocido como "clase obrera argentina". Fue armado con las convicciones de las ideas (a veces en estado todavía precario), un programa, una estrategia, basada en dos o tres núcleos nodales; y no mucho más. Ni menos tampoco. 

Y -junto a su partido por supuesto- pero apoyado en su enorme voluntad dio batallas ejemplares y fue un baluarte fundamental para sentar los jalones de lo que hoy es una más extendida y experimentada vanguardia obrera en la zona norte. Los protagonistas de ese símbolo de la resistencia en nuestros tiempos que es "la Panamericana”. Hasta el intelectual oficialista Horacio González debió reconocer que es allí donde hoy suena “la más maravillosa música”.

Comiendo, como se dice, "anchoas en el desierto", incluso en los años en que otros buscaban atajos sumándose "por izquierda" a la moda de administrar planes sociales del Estado, para engordar su capacidad de movilización e impacto callejero.

Siempre me pareció un tipo con una gran capacidad de reflexión, alguien que no aceptaba recetas y había aprendido a pensar con su propia cabeza los problemas de una compleja realidad, en el marco del desafío de construir contra la corriente un partido de obreros.

Las generaciones actuales y las próximas están en deuda con ese gran aporte que hizo a la lucha por volver a poner a la clase trabajadora a la altura de sus desafíos históricos.

***

Recordaba, intercambiando con Juan Dal Maso, algunas anécdotas. Como aquellos días de verano que pasamos en algún lugar de las sierras de Córdoba y llegó Leo junto a Katy. Nos enseñaron un juego de cartas que jugaban en la fábrica, y nos alertaron: “ojo que empezás a jugar y no parás más”. Y efectivamente pasamos horas en medio de las sierras, una pileta o los ríos, timbeando. Valió la pena compartir ese tiempo con la cálida y contagiosa sonrisa y el humor "picante" de Leo.

Ese humor se lo "aplicó" a Juan en otra oportunidad. Un día, en el Centro Salamanca de Buenos Aires, estábamos charlando de política (comentando un editorial de La Nación) con varios compañeros más. Leo y yo comenzamos a hablar de fútbol y Juan, como corresponde porque básicamente no le gusta el fútbol y por ende no entiende un pomo, comenzó a retirarse sigilosamente. Leo lo paró y le dijo "pará no te vayas, que ahora si querés hablamos de Pagni". 

Era una forma de decir volvemos a hablar de política si te parece o de teoría, y también era una forma de evitar que se retire del grupo.

Y no tenía problemas, porque tranquilamente podía ponerse a hablar de política o de teoría o de historia. Ya que un tiempo después, en sus valiosas colaboraciones para la revista Ideas de Izquierda "se le paró de manos" sin ningún drama a uno de los principales historiadores ingleses y a uno de los más destacados intelectuales argentinos

Se le debe a Jonatan Ros, dirigente del PTS y uno de los organizadores que ha sabido ganarse el respeto y la confianza entre los referentes obreros de la zona norte, la iniciativa de invitarlo a esos diálogos en los que Leo les demostró a estos importantes intelectuales la validez de la sentencia que afirma que "el educador necesita ser educado". 

***

El último contacto lo tuvimos cuando sucedieron los atentados a los miembros de la revista Charlie Hebbdo en Francia. Tomando una licencia de las vacaciones escribimos una reflexión que se posteó en Los Galos de Asterix. Leo mandó mandó un comentario al post:

"Juan y Fernando, el post me parece muy bueno y con buenos argumentos teóricos. El punto con respecto al programa desde ya lo comparto. La batalla porque los Sindicatos llamen a la unidad de la clase obrera en cuanto clase y no etnias o religiones me parece acertado. El planteo o duda que me queda es que evidentemente es una pelea contra la corriente (recontra ‘contra la corriente’) después de la marcha y de que los Sindicatos (hasta los ‘combativos’) llamaron a movilizarse y participaron de la marcha pueda hacerse concreto, pero estoy de acuerdo en que es la batalla que hay que dar. De lo que veo poco escrito o analizado es sobre la salida que ven a la crisis los sectores juveniles, sean islámicos, francés, o africanos a la crisis económica y social que vive Europa (y el mundo). Pareciera que, ante la ausencia del proletariado con un programa obrero de salida, se opta por una militancia ‘religiosa’ (ideológica como decís vos). Tiendo a opinar desde lejos, que la tendencia luego de la Primavera Árabe, es a ir hacia partidos como ISIS o de esa calaña. Y eso me parece esta poco desarrollado en las cosas escritas hasta ahora. El problema de la subjetividad y hacia dónde ir, donde militar contra el Plan de Austeridad, la desocupación, etc. Son un hecho alentador las marchas contra el Pegida en Alemanía. Por otro lado la militarización de París, al mejor estilo post 9/11es la confirmación de la derechización impulsada por el Estado Francés usando con todo el resultado de estos brutales atentados. Queda ver, cuánto de esta nueva situación abierta después de los atentados, golpea a Syriza y a PODEMOS electoralmente. El 25 de enero será uno de los primeros test."

Valoramos mucho sus apreciaciones y se lo hicimos saber en su momento. Había leído profundamente, es decir, críticamente y había introducido nuevos problemas que obligaban a pensar. No había dado una respuesta de fórmula.

Más en general, el comentario es una pequeña muestra de su formación política y su historia militante. Un obrero todavía muy jóven, pero con una larga experiencia, del otro lado del mundo, en un país semicolonial, reflexionando sobre los problemas que aquejan al centro de la vieja Europa imperial. Demostraba su profunda concepción y "sentimiento" internacionalista, una característica que supo incorporar de las mejores tradiciones del marxismo y el trotskysmo, que nuestro partido intentó sostener durante todos estos años.

Pero además, ponía el eje en la "subjetividad", le preocupaba pensar cuáles eran los caminos para que la clase obrera y la juventud se reconstruyan como sujetos históricos e independientes, e intervengan poniendo su impronta.

"El problema de la subjetividad y hacia dónde ir, donde militar...", palabras que me quedaron retumbando después de que las releí en medio de la conmoción de la noticia de su muerte.

Una gran pérdida para todos nosotros, con sus escasos 39 años, más allá de los vaivenes de los últimos tiempos. Obreros como Leonardo Norniella, en la plenitud de sus potencialidades, son los que necesita la clase obrera para cambiar este mundo desde sus cimientos.

Espero que las nuevas generaciones tomen su legado y lo mejor de su experiencia como ejemplo. Para la lucha del presente y para la conquista del futuro.


miércoles, 4 de marzo de 2015

El Ojo Mocho en el horno





Empezamos a leer en número 4/5 de El Ojo Mocho (nueva época) y después del editorial que habla sobre la sucesión y que quizá tomemos para el próximo número de Ideas de Izquierda, fuimos directamente a la sección "diálogos". Allí, los editores Alejandro Boverio (AB), Darío Capelli (DC) y Matías Rodeiro (MR) entrevistan a los escritores y ensayistas María Pía López (MLP) y Hernán Ronsino (HR).


Pese a que nos habían comentado sobre el apartado siguiente, no dejó de sorprendernos, no tanto la mención a "El violento oficio" y a la revista Ideas de Izquierda, como la honestidad brutal de las "confesiones de parte":

Afirman en la revista: 
DC: Bueno, Rinesi en la entrevista que le hicimos para el primer número de El Ojo Mocho, hace dos años, decía que la Universidad es la misma pero, con más dinero. Concepto que después lo tomó una revista del Frente de Izquierda para decir, "a confesión de parte..." [risas]. Son los que más leen las entrevistas de El Ojo Mocho.

MR: Los únicos que nos leen... [risas]

DC: Ahí está Fernando Rosso... que tiene un blog... en el que escribió un comentario a la entrevista que le hicimos a Nicolás Prividera, como una especie de reseña del segundo número de El Ojo Mocho, en realidad comentó la entrevista a Prividera y desde las críticas que éste hacía al kirchnerismo y a la posibilidad de que se continuara en el sciolismo; lo mismo, "a confesión de parte...". Una especie de, "si hasta los kirchneristas dicen esto, entonces..., nosotros no tenemos nada que denunciar".

HR: ¿Esto va a salir?

MR: Si, todo.

DC: Así que cuídense con todo lo que han dicho.

MPL: No, creo que ya estamos en el horno con todo lo que dijimos...

En principio vale la aclaración de que el posteo no tenía pretensiones de reseña de todo el número, buscaba simplemente señalar las perspectivas trágicas que comenzaba a ver Prividera y que este año están cada vez más cerca de "lograrse", con el espectro naranja que acecha al kichnerismo. Después, inspiró un artículo que escribimos junto a Juan Dal Maso para Ideas de Izquierda, donde desarrollamos más la crítica.

Antes de llegar al último comentario de María Pía López, pensamos exactamente lo mismo a esa altura del intercambio: con todo lo que dijeron hasta ahora no hace falta cuidarse tanto.

Efectivamente, el diálogo (que contiene muchas cuestiones con eje en la literatura y los libros de los entrevistados), da un panorama gris del estado de la "cultura" en general y la literatura en particular en los años kirchneristas; y es directamente lapidario sobre la vida intelectual y crítica de la universidad. 

Se describen las pobres políticas culturales del kirchnerismo y Ronsino llega a afirmar que "la Secretaría de Cultura de Coscia... me parece horrible". Que tuvieron que pelear tres años un premio por la realización de una revista y que se había gastado más en la presentación, en las gigantografías y en los sanguchitos (sic). 

Se cuestiona la "vuelta de la política" institucionalizada y convertida en una liturgia vacía. Acá habíamos escrito algo sobre eso.

La transformación de los intelectuales en representaciones pintorezcas de sí mismos, no solo por los llamados "medios hegemónicos" sino también por los oficialistas 

Pese a la insistencia de los entrevistadores, en busca de alguna impronta de época (forzando quizá un realismo que no es necesario), se cae en la cuenta de que los años kirchneristas no dejaron marca en la literatura, más allá del crecimiento de la industria cultural ("proliferación"), como simple reflejo del crecimiento económico en general. Esto es comparable con la economía donde hubo expansión, pero no desarrollo. Hubo "inflación" cultural y literaria pero no cambios o huellas profundas.

Pero en relación a la vida intelectual universitaria, aunque el intercambio se centra en la crítica literaria, se pinta un panorama "desolador". Es verdad que se habla de Sociales, pero junto con Filosofía fueron justamente centros históricos de "proliferación" de debates y polémicas. 

Del intercambio surge el desierto de una vida académica opaca, donde no hay nada disruptivo, una diplomatización de la crítica y una "coexistencia pacífica" (sic) de las diversas escuelas y un relativismo de la tolerancia mutua. Hay que tener en cuenta, por si hay algún distraído, que esta situación se produce bajo la dirección kirchnerista de la universidad.

La triste descripción casi hace sentir nostalgia por "los años de oro" de los 90s. De las mejores épocas de El Ojo Mocho o Confines o hasta de El Rodaballo que fue desde su escéptico resentimiento "teórico" de ayer hasta su semikirchnerismo de estos años. U otras publicaciones como Dialéctica, Debate Marxista, los primeros años de Herramienta. Tiempos en los que en las militancias (en parte impuesto por las circunstancias), había menos "proliferación" de búsqueda desesperada de títulos o becas, y se rastreaban más las ideas, incluso en las elaboraciones más lúcidas de los adversarios. Con las revistas En Clave Roja, luego Lucha de Clases (y hoy Ideas de Izquierda), nuestra corriente buscó siempre aportar al debate desde el marxismo.

Ah, y como si fuera poco todo este desastre que describen los compañeros de El Ojo Mocho, cerraron "Emeté", esa acción de este Estado si que no tiene perdón de Dios... 
[risas]

Parece que El Ojo Mocho, está otra vez al horno y el "relevo de pruebas" lo dejo a su criterio ... [risas]






domingo, 1 de marzo de 2015

Causa AMIA y Nisman: ¿a cuál Cristina le creo?



¿A cuál Cristina le creo? ¿A la de la Cadena Nacional del 26 de enero del 2015 o a la de la inauguración de las sesiones ordinarias del 1° de Marzo?

Hace poco más de un mes, la Presidenta dijo que el gobierno de Néstor Kirchner no tuvo nada que ver con la designación del fiscal Nisman, incluso escrachó a Esteban Righi, ventilando que fue abogado de Anzorreguy. Eran los momentos iniciales de la crisis política e institucional y el Gobierno buscaba desmarcarse burdamente de las actuaciones de fiscal dudosamente fallecido. 

Sin embargo, en el discurso inaugural de las sesiones ordinarias del Congreso, Cristina afirmó que ellos lo pusieron a Nisman y le dieron todo el apoyo material y humano. Lo que es lo mismo que confesar que impulsaron y respaldaron totalmente la investigación que llevó adelante el fiscal junto con ... Stiuso, la CIA y el Mossad. 

¿A cuál Cristina creerle?

Nisman versus Nisman, sí. Pero también Cristina contra Cristina

Cadena Nacional del 26/01/15:

"En ese momento, el Procurador General era el Doctor Esteban Righi, pero no pudo firmar esto porque tuvo que excusarse, porque en su estudio su familia, o su hijo o su mujer, no lo recuerdo muy bien, habían actuado, o él mismo creo antes de ser Procurador, había actuado como defensor del entonces Secretario General de la SIDE, Anzorreguy, en la Causa AMIA. Por lo tanto, el Procurador Fiscal, de aquel entonces, tuvo que excusarse porque había sido defensor del Doctor Anzorreguy, en la misma causa AMIA, que ahora tenía que designar a un fiscal. Creo que nadie se le ocurrirá decir que por ejercicio de esta defensa el Doctor Righi tiene que ver con el encubrimiento o con alguna participación en el atentado AMIA. Digo esto para aclarar definitivamente que la designación de Nisman de ninguna manera y en ningún momento dependió del Poder Ejecutivo, simplemente porque constitucional y legalmente no lo podía hacer. (Destacado nuestro)


Inauguración de sesiones ordinarias del 1° de marzo:

“A nosotros, que fuimos los que dotamos de recursos humanos, económicos; que venimos bregando desde el año 1996 por esta causa. A nosotros, que lo pusimos al propio fiscal Nisman al frente de todas las investigaciones, diciéndole todo lo que…, dándole todo lo que él pedía. Era la Secretaría y era la Fiscalía que más recursos contaba de todo el poder judicial y la única que tenía una sola causa. Yo misma me desgañité en la ONU gritando porque realmente cooperen y se permita que el juez le tome declaración” (min. 3:40:40 del video-Destacado nuestro)




jueves, 19 de febrero de 2015

#18F: el kirchnerismo y las multitudes




Pasó el “Día D” y la movilización convocada por un grupo de fiscales a un mes de la muerte dudosa del fiscal Alberto Nisman.

El número de participantes estuvo en el centro de la primera polémica. La policía Metropolitana, una fuerza que responde al Gobierno de la Ciudad y a Mauricio Macri dio a conocer tempranamente su estimación con una cifra: 220 mil personas. Inmediatamente vino la respuesta de la Policía Federal, que responde al Gobierno Nacional y sentenció que no superaban los 50 mil participantes. En medio, los fantásticos números de La Nación o Clarín: 300 mil o 400 mil y si se los apuraba, había un millón de amigos.

La realidad es que pese a la lluvia persistente que caía sobre Buenos Aires, la movilización fue masiva. La presencia de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, ex  - esposa de Nisman, junto a sus hijas, pretendió aportarle un simbolismo particular con el protagonismo de una tragedia familiar en el marco de una movilización política.

Sin embargo, la llamada “marcha de los fiscales” no logró convocar a sectores más amplios de los que tradicionalmente se movilizaron contra el Gobierno en otras oportunidades: los cacerolazos más intensos, o más lejos en el tiempo, las marchas organizadas por Juan Carlos Blumberg en 2004. El 18F fue menor o en el mejor de los casos y haciendo mucha fuerza, de la misma magnitud.

Las clases medias y medias altas de derecha pusieron su impronta. Desde los movileros que transmitían en directo hasta algunos de los participantes a los que se les concedió el micrófono, destacaron y lamentaron la escasa presencia de jóvenes.

La muerte violenta del fiscal Nisman generó una conmoción nacional y abrió una crisis política, potenciada por la causa en la que intervenía: investigaba los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel que tienen una historia de impunidad de más de dos décadas.

Pero el hecho desató una “guerra de desgaste” entre el Gobierno y la corporación judicial aliada a una fracción de los “servicios”, con el apoyo de los medios opositores. En la misma emergió a la escena pública la podredumbre y descomposición que ensucia a todas las fracciones en pugna y a las distintas instituciones del Estado.

El grupo de fiscales -protagonistas centrales de la convocatoria-, son parte integrante de una casta judicial desprestigiada por su probada complicidad con los distintos gobiernos de turno y los poderes reales, así como con la impunidad en la causa AMIA. Salieron a la luz sus relaciones carnales con el aparato de los servicios de inteligencia, incluidos sus negocios turbios. El aparato comunicacional del gobierno se encargó de ventilar la trayectoria de los fiscales y jueces, sin importarle que en el mismo acto confesaban el fracaso de la encendida “lucha contra las corporaciones”.

Una “marcha de los fiscales” con tremendo prontuario y motorizada por un interés faccional y corporativo, ubicados en el centro de una oscura interna de servicios de inteligencia (nacionales e internacionales), era difícil que lograra ampliar su “hegemonía” para arrastrar  a la calle a sectores más amplios de los que tradicionalmente adversan al Gobierno.

La casi totalidad de los dirigentes de la oposición política burguesa que sumaron su oportunismo a la convocatoria, no lograron potenciarla. Por el contrario, la “politización” en el sentido electoralista que le imprimió su adhesión, restó más de lo que pensaban sumar. Es un dato a destacar la escasa convocatoria para ampliar la movilización callejera que tiene la oposición tradicional, ya que estuvieron todos los principales candidatos a presidente.

La suave fábula del golpe blando

El “golpe blando”, que luego pasó a ser el “golpe suave”, demostró ser solo una fábula del relato del Gobierno. Pretendió otorgarle una entidad mayor  a la marcha que en el balance le permitiera potenciar el nivel de su “capacidad de resistencia”.

Dentro de esa estrategia se enmarcó la “polarización” que apuntaló Cristina Fernández en los últimos días. Realizó una seguidilla de cadenas nacionales en el fin de semana largo. La última, transmitida a horas de la concentración, tuvo un discurso encendido apuntando a la movilización y en defensa de los “logros” de su Gobierno, presuntamente en riesgo ante una “ofensiva golpista”.

Lo concreto es que fue una movilización política, montada sobre la muerte dudosa de Nisman y que tuvo el objetivo preciso de debilitar políticamente a la coalición de Gobierno en general y al kirchnerismo en particular. Algún comentarista chicaneó en Twitter: “al intento de debilitar al adversario para lograr que pierda en las elecciones, ahora le dicen ‘golpe blando’”. Y afirmaba que esa práctica se llamaba simplemente… “política”. Si se tiene en cuenta que en la naturaleza de la política burguesa están inscritos los medios correspondientes a sus fines, la afirmación no deja de ser relativamente cierta. Encubridores seriales y responsables de muchas muertes cargadas sobre sus espaldas, como son los representantes de la oposición tradicional, hacen “política” montados sobre una nueva muerte dudosa que conmovió al país.

El aspecto de verdad de esta lectura es que lejos se estaba de enfrentar un “golpe”.  El objetivo del conjunto de la oposición y la fracción de la casta judicial convocante era debilitar electoralmente al Gobierno y especialmente al kirchnerismo, hacia el recambio presidencial de este año y allanar el camino a candidatos afines. La casta judicial, además, quiso marcar el terreno para sostener intactos sus privilegios y su poder, frente al cuestionamiento y la inmundicia que surgió con la crisis Nisman y que afectó a la autoridad estatal, incluida la de la justicia.

El grueso del peronismo, el partido del orden por excelencia y por lo tanto también del “desorden” si se lo propone, el conjunto de las clases dominantes y la Iglesia, bajo las órdenes nada más y nada menos que del Papa, apuestan a una transición lo más ordenada posible.

Ficciones y realidades

Los discursos políticos dominantes tomaron estos días características ficcionales. Representantes impresentables de funcionarios judiciales privilegiados y una oposición oportunista que salen a defender sus intereses particulares en nombre de la idea universal de la República y la Democracia.

Del otro lado, un Gobierno que, producto del agotamiento del llamado "modelo", viene entregando los recursos estratégicos (Chevron), haciendo acuerdos muy favorables a capitales chinos para obtener dólares de urgencia y está en búsqueda desesperada de nueva deuda para volver a hipotecar al país. Que defiende como una gran conquista la asistencia estatal hacia aquellos a los que mantiene desde hace una década en la precariedad laboral y en el trabajo en negro y que es un aliado firme de las multinacionales, especialmente las automotrices y autopartistas (Lear). Y todo eso hecho en nombre de una épica de la Soberanía y de la Patria, puestas al cuidado de un General del Ejército, sospechado de cómplice del genocidio.

En el balance, el Gobierno intentará instalar su “éxito” porque lograron enfrentar un “golpe” (blando, suave, casi imperceptible) que solo estaba en su imaginación. O porque la movilización fue menor de lo esperado, olvidando que la capacidad de movilización propia se redujo en los últimos tiempos, a lo sumo, a tres patios de la Rosada, con no pocos jóvenes empleados estatales.

Los “fiscales” y la oposición intentarán imponer su “éxito” porque se “vistieron de pueblo”, rodeados de una clase media de derecha, que desde hace tiempo es rabiosamente opositora.

Paso el “Día D” y más allá de los “festejos” de pequeña política, la realidad por fuera de estas ficciones, es que queda un gobierno que suma desprestigio y lee mal la situación si piensa que los que no fueron a la movilización, creen en el conjunto su relato de fin de ciclo y no piensan que tenga responsabilidades en la crisis en curso. Se encuentra ante una economía en recesión y sus disminuidas posibilidades electorales de competir solo se dan de la mano del candidato que más se parece a los de la oposición (Scioli). El buscado triunfo en primera vuelta está más puesto en cuestión que nunca (en segunda, es una derrota asegurada). Del otro lado, una oposición que confirmó su dispersión y su incapacidad de amplificar la convocatoria, aunque Macri y Massa calculen el tamaño de su esperanza, en términos de pequeñas ventajas electorales. En el medio, una causa por una muerte cada día más dudosa, con nuevos testigos plantados o no, que ensucian más la investigación turbia desde su génesis, presa de una interna de “servicios” descompuestos y con la Presidenta imputada por presunto encubrimiento.

En el trasfondo, una causa mayor, la de la AMIA, que mantiene intacta su larga historia de impunidad. Entre todos aportan a la destrucción acelerada de la autoridad estatal, mientras en los sótanos de la democracia y del Estado sigue abierta una impredecible guerra de espías. Excepto que se intente ponerle punto final con algunos cambios menores, parte de lo cual sea la ¿acordada? declaración de ayer del famoso “Jaime” Stiuso.

Ni la “marcha de los fiscales”, ni el Gobierno, dieron una salida progresiva a esta situación (y no pueden darla). Por eso la izquierda no participó de esta interna de cómplices y encubridores, que tuvo un nuevo episodio callejero en una Buenos Aires pasada por agua.


viernes, 13 de febrero de 2015

Todo sobre la crisis Nisman



Desde que se produjo la muerte dudosa del fiscal Alberto Nisman el 18 de enero pasado, venimos cubriendo para La Izquierda Diario la crisis política abierta que tendrá un nuevo episodio en la llamada "marcha de los fiscales" del próximo 18 de febrero. Ponemos a disposición de los lectores de El violento oficio de la crítica, todos los artículos/editoriales publicados desde el día de la muerte que produjo una verdadera conmoción nacional. Publicamos también un artículo anterior, de diciembre de 2014, cuando se produjo el cambio en la cúpula de la ex - Side. Es válido aclarar que en la mayoría de los casos se trata se síntesis de debates y discusiones en la redacción de La Izquierda Diario y en el seno del Partido de los Trabajadores Socialistas.



La imputación a la Presidenta Cristina Fernández por presunto “encubrimiento” de la llamada “pista iraní” en la causa AMIA, es un salto en la escalada de la corporación judicial, aliada a una fracción del aparato de espionaje y a los medios opositores, en la guerra de desgaste con el gobierno. La transición presidencial ya no se presenta tan ordenada como preveían.

La Presidenta enfrentó abiertamente a la llamada “marcha de los fiscales” en la Cadena Nacional. Las contradicciones de la estrategia de polarización. Convergencias y divergencias con otros momentos críticos en los años kirchneristas.


Los carpetazos y operaciones dominan la disputa política. Una crisis profunda de la autoridad del Estado, pese a que no irrumpa la economía como elemento catastrófico.



Un nuevo capítulo de la crisis política con la convocatoria a la movilización del próximo 18 de febrero. Tragedia y farsa de las comparaciones kirchneristas. La izquierda frente a la marcha del 18F. Una posición independiente: ni con el Gobierno, ni con la oposición, todos conspiradores y cómplices del espionaje.


Por estos días circuló el borrador de la nueva Carta Abierta (Nº 18). “Entre el texto y la sangre” es el título y se refiere centralmente a la crisis por la muerte de Nismam. Grageas de una primera lectura rápida.


La mayoría de la población cree que va a reinar la impunidad y desconfía de la justicia, la policía y los servicios. La crisis tiene un nuevo episodio con el debate sobre la reforma de la exSIDE. El impacto en el año electoral. Y porqué los servicios de inteligencia son irreformables.


La “rebelión de los espías”, último acto de la serie de restauraciones que no fueron. La obra de la recomposición de la autoridad estatal cuestionaba desde lo más oscuro de su propio núcleo. El “fin” de un ciclo que no existe más.


Se abrió el debate sobre el proyecto anunciado por la Presidenta que declama la “disolución” de la SIDE. Lo que no dice la propuesta, ni aclara el Gobierno. La oposición, la causa Nisman y un debate con el kirchnerismo.


Un anuncio que llega de contragolpe ante la crisis aguda por la muerte del fiscal Nisman. El doble discurso de un Gobierno que siempre se apoyó en los espías, las patotas sindicales y represores como Berni o Milani; y ahora dice que quiere “democratizar” los aparatos de inteligencia.


Prontuarios que muestran la mafia que florece en el seno de los servicios de inteligencia. El Estado detrás del Estado y la frontera donde se cruzan política y delito. La utopía reaccionaria de democratizar y reformar esta cloaca como ahora propone la presidenta Cristina Fernández.


Fue una de las semanas más críticas bajo los Gobiernos kirchneristas. Las últimas novedades de la investigación y una lección sobre los "servicios" de la democracia.


Algunas conclusiones sobre un crimen que cambió el escenario. Las consecuencias políticas sobre el gobierno, el régimen y el Estado. Una muestra más del fracaso de la “lucha contra las corporaciones”. El desprestigio de los servicios y la oportunidad de esta crisis.


Los “servicios” son un factor de poder que actúa en las sombras del Estado. Además de su función como organismo de persecución y represión, son agentes de las conspiraciones entre las diferentes camarillas capitalistas.


Las primeras horas de la investigación dejan más dudas que certezas. Los pasos de la fiscal y la jueza de la causa. El giro político del gobierno y los agujeros negros de una “muerte dudosa”.


El fiscal Alberto Nisman fue encontrado muerto en el baño de su departamento. Fue el mismo día que tenía que declarar ante la Comisión de Legislación Penal del Congreso por las denuncias presentadas contra el gobierno al que acusaba de encubrimiento en la causa del atentado a la AMIA. El “suicidio” abrió una crisis política con resultado incierto. La podrida guerra de los espías saltó a la luz con la muerte de Nisman.


Los servicios de inteligencia no son “imperfecciones” o cuentas pendientes de la democracia, sino parte de su estructura.


miércoles, 14 de enero de 2015

El General Paz y el valor de la batalla




La lectura de las Memorias del General Paz otorgan, además de una visión de la historia argentina con su punto de vista, grandes lecciones sobre estrategia militar y una narrativa extraordinaria. Muchos la han comparado con la del mismo Sarmiento. No por nada, la figura de Paz cautivó a grandes escritores y ensayistas como Andrés Rivera (“Ese manco Paz”), Luis Franco (“El General Paz y los dos caudillajes”) y más recientemente, Martin Kohan en su último libro (“El país de la guerra”) le dedica un apartado. En algún momento si el retorno a las tareas de la coyuntura nos lo permite, le dedicaremos algún comentario a las Memorias.

Pero queríamos compartir este fragmento de las conclusiones de la batalla de la Tablada (Córdoba-1829), la primera batalla en la que Paz vence a Facundo Quiroga.  Justamente fue el “Tigre de los llanos” el que había definido con admiración a Paz diciendo que “es un general que gana batallas con figuras de contradanza”. A lo largo de las Memorias, el mismo Paz no ahorra elogios para con sus enemigos de quienes saca lecciones estratégicas. Quiroga no es la excepción y más de una vez es tratado con respeto y admiración por “el manco”.

El fragmento refiere al valor que Paz otorga a las batallas en su concepción general del arte militar. Por varios comentarios que se repiten en las Memorias, Paz había estudiado las innovaciones napoleónicas en el arte de la guerra.

De uno de estos comentarios se desprende una anécdota: para criticar (es un crítico ácido)  al hoy “aceitoso” General Dehesa, Paz citó a Napoleón para afirmar que por su tosquedad, Dehesa no llegaba ni si quiera a cuadrado "ya que tenía más base que altura”.

Aquí el fragmento, que además de algo de las concepciones militares muestra -con el estilo de la época- la potencia de su narrativa:

“Llegados al campo y reunidos con el resto del ejército se repitieron las mutuas felicitaciones y los cánticos de triunfo: allí tuvieron lugar esos enfrentamientos indescriptibles en que después de una gran batalla se entregan los vencedores a unas emociones exclusivamente propias de una tal situación; allí es donde se ocupan en referirse unos a otros con la mayor cordialidad los peligros que corrieron, las acciones de los vivos, las virtudes marciales de los que perecieron en el combate; se hace mención de la disposición de los jefes y de los lances individuales en que se hallaron comprometidos.

Se forman innumerables corrillos según las diversas categorías militares sin que el hambre, la fatiga, la falta de sueño sean parte a interrumpirlos. Mientras que el General medita profunda y quizá silenciosamente, el fruto que puede sacar de las ventajas obtenidas, los jefes disertan con tal cual reposo, los oficiales jóvenes charlan a más no poder y los soldados discurren y refieren a su modo las aventuras de aquel día. Parece que por algún tiempo durase la confusión de la pelea y que las cabezas exaltadas se rehusasen al reposo o a un sentimiento más tranquilo. A excepción de algunos charlatanes que procuran recomendarse por hazañas exageradas o supuestas, a quienes no es difícil designar, se puede conocer a los que han llenado cumplidamente sus deberes por el aire de sus semblantes en que manifiestan estar satisfechos de sí mismos.

Una gran batalla abre una nueva Era para un ejército recientemente formado: por mucho tiempo ella es el objeto de las conversaciones: es el punto de partida y también el fin de todos los discursos: en ella se crean grandes reputaciones, y desaparecen otras que no estaban decididamente establecidas, o que habían sido usurpadas: se ven reclutas que por un valor extraordinario desplegado en el combate han corrido en un día una larga carrera, y se igualan a los más acreditados veteranos. En la clase de oficiales empiezan a percibirse esos destellos de genio y tino militar que algún día harán a algunos capaces de optar a los grados superiores. Los primeros momentos son todos por lo común de la patria, del honor, de la gloria, no es sino después que la envidia, la ambición inmoderada, la calumnia y otras pasiones innobles suelen asomar su horrible cabeza, con raras excepciones”.

viernes, 9 de enero de 2015

La izquierda, más allá del laberinto (columna en Infobae)



Si el 2013 fue el año de la emergencia electoral de la izquierda nucleada en el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), el 2014 lo fue de su protagonismo en conflictos que tuvieron amplia repercusión en el escenario político.

Los conflictos desatados en la autopartista Lear Corporation y la gráfica ex RR Donnelley, hoy bajo gestión de los propios trabajadores, tuvieron alto impacto en el escenario.


viernes, 26 de diciembre de 2014

Postales conurbanas de Navidad


Patricio Mussi: heredero y cristinista
La visita al barrio para cumplir con el folklore anual de una fiesta familiar siempre parece un eterno retorno. Y no pocas veces deja el sabor de una bienvenida al desierto de lo real. O, por lo menos, a ese realismo mágico al que llaman conurbano bonaerense.

Sociedad y Estado. Decidí caminar las poco más de 20 cuadras que separan la estación de tren de la casa de la familia. Cuando estoy llegando al barrio, desde unas cuantas cuadras antes se levanta un imponente edificio espejado que desentona con todo el paisaje que hay a su alrededor. Una construcción más propia de Nordelta o de Puerto Madero que de Berazategui y contrasta más aún en un barrio como este. Más cerca puedo divisar que se trata del flamante Palacio Municipal. Se mudó desde uno de los extremos hacia el centro del distrito. No hacia lo que se denomina históricamente el centro (comercial), sino más alejado y a la vez más cerca.

Cuando llego pregunto: “Che, estos mudaron la municipalidad”. A coro me responden: “Claro, viste lo que es ese edificio? Ta re bueno. Ahora tenemos todo más cerca, incluidos los impuestos que llegan con una velocidad impresionante.” Afirma irónicamente alguno de los parientes.

El intendente decidió acercar el primer mostrador del Estado al centro de la sociedad (acentuando las diferencias entre una cosa y la otra, no vaya a ser que alguno se confunda) y las aspiraciones están en un punto tal que ahorrarse un poco de tiempo para el tramiterío e incluso para pagar los impuestos, se lea como una conquista. Además, la presencia del municipio “valoriza la zona”.

No es mal negocio para gente que ocho años atrás ocupaba esos terrenos, se bancaba algunos desalojos y las topadoras que destruían los primeros ranchos, hasta que la situación quedó en un limbo precario, pero un poco más firme. Empezaron a levantar las casas que hoy pueblan las viejas canchitas de fútbol donde pasábamos los días y algunas noches todos los craks que no llegamos.

Muchas veces me pregunté si mi participación activa desde hace más de 20 años en la lucha “en general” (incluidos sus miles de conflictos), justificaba mi ausencia de estas luchas “en particular”, dadas por gente cuya condición (que también era la mía) me impulsó a la militancia política revolucionaria.

Siempre me respondí que sí, pero me hubiese gustado estar a la par de todos, enfrentando a la cana cuando “tiraba abajo las casitas”, según el triste recuerdo de una de mis sobrinas que comenzaba a dar sus primeros pasos por aquellos años con una clase práctica sobre el Estado. Era su forma de ganar algo, un techo, que también era “para mi país”, habiendo tantos ganadores de la década ganada.

No daba para ponerse en maestro ciruela del izquierdismo y explicar que si fuera por el clan que ocupa la municipalidad hace décadas, no habría ni casita, ni terreno, ni impuestos urgentes y muy probablemente toda esa multiplicación geométrica de familias se hubiese tenido que amuchar en el escaso espacio que les asigna el conurbano. Además, es muy probable que el chanta que hoy oficia de intendente haya estado detrás de los llamados para desalojar los terrenos, hasta que se le impuso la relación de fuerzas.

Aunque algo de eso lo sabían mejor que yo, cuando me explicaban que estos terrenos eran privados e iban a ser expropiados por el Estado municipal y la gente fue a ponerle el pecho a los ediles y no se animaron a votar tal expropiación para algún jugoso proyecto inmobiliario. No sé si habrán ocurrido tan así las cosas, pero por el momento preferí quedarme con esa versión de la conquista de la lucha extraparlamentaria del municipalismo.

Este intendente de genes duhaldistas, devenido en más cristinista que Cristina, tiene cosas bizarras. Hace poco leímos que publicaba los avisos en Página 12 (que tiene tanta circulación en la “capital nacional del vidrio” como el Le Monde francés o el de Natanson, para el caso es igual) y ahora vimos que en el sitio web del municipio se anuncia que pueden mirarse desde el portal los programas de 678. Hay colgados 555 videos y tienen 801 vistas (uno y medio por video).

Habría que explicarle al Mussi Jnr. que en esta zona viven las sirvientas “excluidas” de esa tremenda batalla cultural que se libra en Palermo y que no lloraron a Néstor. Cuando Sandra Russo derramaba lágrimas de cocodrilo y su vecina gorila, una sonrisita cínica; había que seguir limpiando la mugre de ambas y más o menos en las mismas condiciones.

División del Trabajo. Ejercitando una suerte de sociología barata y zapatos de barro, se puede decir que en la división metropolitana del trabajo, gran parte de la zona sur, sobre todo del ramal Quilmes –ese por donde no pasó Randazzo, doy fe con este último viaje- (así como La Matanza y parte del oeste), aportan la mayoría del precariado.

Empleadas domésticas, a quienes la clase media describe con el eufemismo de “la chica que ayuda en casa”; albañiles (desde peones, hasta los maestros mayores de obra); plomeros; gasistas matriculados legalmente, con matrícula comprada o de los otros; algunos herreros más profesionales; porteros de edificio. Desde ya que hay obreros de fábrica, docentes (mi vieja y mi hermana, sin ir más lejos), estatales y de todas las profesiones, así como sus correspondientes porciones de clase media. El resto, chorros y policías (asociados o no). Pero la división es a trazo grueso, por comparación con la zona norte, digamos; en la que también hay de todo, pero donde existe una impronta más proletaria tradicional. Es una hipótesis a la altura de un blog che, no una tesis doctoral.

Los movimientos sociales de la zona sur, que supo ser terreno fértil para las organizaciones de desocupados, así como las distintas expresiones políticas algo tienen que ver con estas condiciones estructurales.  

Ampliación de derechos. Alguien me interroga: “¿te acordás de X., el puto?”, e inmediatamente se arrepiente del uso de un calificativo de por sí discriminatorio y empieza a buscar algún otro más políticamente correcto. En ese momento, a mí me preocupaba menos su incorrección que lo que había sido de aquel pibe que decía que me tenía aprecio, no porque haya sido muy “gay friendly” en medio de esa jungla de atraso del conurbano de fines de los ochenta y principios de los noventa; sino porque intentaba ponerle límites a los animales que tenía como amigos y que encontraban su diversión barata en el agravio cruel.  “Vos lo ves ahora y no lo reconocés, es toda una mujer ‘hecha y derecha’”, me explican, aclarando para oscurecer. “Ah, mirá vos y a qué se dedica?”, pregunto ilusionado. “Ah no, hace lo mismo que hizo su mamá toda la vida, es empleada doméstica”.

Me pareció una perfecta síntesis de la “ampliación de derechos” kirchnerista (en la que no deja de haber conquistas productos de largas peleas). Hoy te podemos aceptar hasta tu condición sexual, pero a condición de que sigas haciendo lo que se debe: limpiarle la mugre a algún ricachón ocupado en la “batalla cultural”, de un lado o del otro. Y el progresismo hasta puede jactarse de su amplitud para aceptar las particulares condiciones de… “la chica que ayuda en casa”, que amplían su horizonte de aceptabilidad a tono con los tiempos.

Violencia es mentir. “El barrio está bastante tranquilo”, me aseguran con vehemencia. “Excepto el que mataron acá a la vuelta el domingo, en general está todo tanqui”. Y cuando decían acá a la vuelta, era literalmente acá a la vuelta, es decir, a menos de cien metros. Una parte de los terrenos ocupados se destinó a una canchita de fútbol que parece que se convirtió en la “Sociedad Los Manzanos”. No dejó de llamarme la atención la diferencia entre las percepciones relativas de la violencia y la “inseguridad”, en un país que es combinado, pero muy desigual. Un fiambre sólo a la vuelta de tu casa es sinónimo de tranquilidad. 

Inmediatamente, empezaron las disquisiciones sobre los balazos. La cosa es que el 25 vinieron algunos que habían pasado la “Nochebuena” en otra casa por la zona y cuentan que a poco de las doce sintieron algo que rebotó en la mesa y en la pared. Pensaron que era una bala y efectivamente como a las dos horas alguien la encontró, o sea, se salvaron de pedo. No tuvo nada que ver la especial "situación gravitatoria" del distrito que tan bien supo contar Fabian Casas (el otro). 


Ahí empezaron anécdotas de balazos que atravesaron techos de zinc o distintas variaciones de chapas más o menos con la misma resistencia: poca. Y los cálculos matemáticos de amontonamiento suburbano de policías, chorros, frágiles techos, inconsciencia colectiva y muchos grados de alcohol que facilitan el gatillazo al aire en nombre  de alguno de "los barbudos" (Papa Noel o Jesús), le dan verosimilitud a las historias que siempre tienen su cuota de exageración.


Una “noche buena” que casi se convierte en una noche de mierda. Una navidad sin muertos aleatorios por balas de plomo, que en realidad son de cobre… pura suerte. A brindar entonces, por el balazo que no fue, feliz Navidad y próspero Año Nuevo para todos y todas. 



viernes, 19 de diciembre de 2014

Obama y Francisco: ¿gramscianos de derecha?




Juan Dal Maso y Fernando Rosso

"Gramsciano de derecha" fue la definición acuñada por Iñigo Errejón, el joven académico asesor de Podemos, para  Enric Juliana, el periodista del diario catalán La Vanguardia. Juliana es un admirador de los “eurocomunismos” allí donde existieron (Italia) y un nostálgico de dónde no tuvieron lugar como partidos de masas o fueron más limitados (Estado Español, con la excepción de Cataluña). Esta definición podría caberle a Obama y el Papa, artífices, junto con Raúl Castro, de una política contrarrevolución social con formas de "revolución pasiva". 

En un reflejo "decisionista", el presidente Obama, después de una pérdida significativa de poder (tras una derrota electoral), sorprendió a propios y extraños, en alianza con el Papa, retomando la agenda con una política "bonapartista". 

Mientras pega "por derecha" contra Rusia (y hasta contra Venezuela), pega "por izquierda" contra los gusanos y los sectores más recalcitrantes del partido republicano y por esa vía abre un camino para intentar terminar de consumar una restauración capitalista en Cuba con métodos "consensuados" con la burocracia del PCC.

Para el gobierno cubano, el giro acelerado hacia la "apertura" se imponía por las condiciones autogeneradas por décadas, con el aditamento de las consecuencias que las crisis venezolana y rusa, pueden tener sobre su golpeada economía.

¿Es un triunfo de David contra Goliat? No parece. Si bien el gobierno cubano puede exhibir este acuerdo como una conquista y efectivamente existió una enorme y heroica resistencia del pueblo cubano frente al bloqueo de Estados Unidos, lo cierto es que el bloqueo es (sigue siendo hasta que no se levante de verdad y eso será complejo de aprobar en el republicanizado nuevo Congreso que asume en enero) una especie de "continuación de la guerra fría por otros medios". Y una continuación de la guerra fría por otros medios, si bien política, es a su modo un acto de guerra. Es decir, retrasa la "reconversión" de Cuba mediante una "salida política".

"Progresista" y restaurador, Obama busca darle oxígeno a la declinante hegemonía norteamericana con un gesto de alto impacto político que a su vez refuerza la sobrevida del americanismo. Mientras los diarios burgueses dan cuenta de los "festejos en las calles de La Habana", uno se acuerda de la piba que dejaba lo más contenta la facultad para laburar en Burger King, en la memorable película Good Bye Lenin, escena que sintetiza el rostro del neoliberalismo en los países del Este: trabajo precario e ideología del progreso individual. 

Antonio Gramsci prestó especial atención al fenómeno del americanismo, que hundía sus raíces en el fordismo como técnica que revolucionaba la producción industrial. A diferencia de Europa, en Estados Unidos la hegemonía nacía de la fábrica, dado que la racionalización de la producción conllevaba una racionalización de la población, mediante el control de los hábitos y costumbres de los obreros y su entorno familiar por un lado y por otro no existía un "bloque agrario" conformado entre la Iglesia, las masas populares y los intelectuales, por lo que el sentido común se formaba más directamente a partir de la disciplina industrial.

Y el fenómeno del americanismo es sin duda, una variante más o menos permanente del Siglo XX, más allá de sus distintas formas, industrial o consumista, "democrático" o guerrerista.

En épocas de relativa desindustrialización de Estados Unidos, producto de la relocalización de empresas que buscan en el sudeste asiático u otras semicolonias las mieles de una mano de obra mil veces más barata, el americanismo se liga directamente al consumo. En ese contexto, se podría decir que la hegemonía nace en la fábrica pero se consuma en la vidriera del shopping o en la góndola del supermercado.

Como afirma Abel Gilbert en EEUU, “no todos comparten esa aversión (hacia Cuba y el castrismo) de décadas: aunque de modo menos estridente, empieza a ser cada vez más compartida en EE.UU la idea de que al castrismo, remozado desde que Raúl se hizo con el poder y puso en marcha reformas que nadie habría imaginado con Fidel al mando, no se lo derrota con la CIA sino con la SEARS, la famosa cadena comercial, con la que los espías comparten algo más que una analogía fonética: 'Find something great!'

Entonces, lo que se juega Obama, más allá de la coyuntura, es la consumación de esta "victoria final" del american way of life sobre "el comunismo" (nadie considera a Corea del Norte como un baluarte "de izquierdas"), que lo ubicaría como un estadista de la potencia del Norte y a su vez tendría consecuencias para la política exterior norteamericana que hoy no podemos prever con suficiente claridad. Se va cascoteado por los republicanos, pero gana puntos en la "batalla cultural". 

El Papa, por su parte, en darle el toque final a la "guerra santa" del Vaticano contra el "comunismo" objetivo compartido durante el Siglo XX con el imperialismo norteamericano. Una diplomatización de la contrarrevolución, a tono con la tradición italiana y vaticana.

Ambos, con un gesto "populista" buscan absorber lo que queda de la revolución cubana con el avance de la restauración capitalista y dar un golpe simbólico de importancia estratégica: muerto el perro, se acabó la rabia. 

Pero ¿se acabará la rabia? O mejor dicho ¿cuál es el alcance del golpe simbólico? ¿Es como una "caída del muro" a la latinoamericana? Salvador Benesdra pinta en El traductor el cuadro deprimente en que se hunde su alter ego, Ricardo Zevi, cuando va en un taxi y escucha la noticia de la caída de la URSS. Por buenas y malas razones, la URSS era una referencia (incluso para el trotskismo que luchaba contra la burocracia) de que la expropiación de los capitalistas era posible.

La burocracia cubana, como última esquirla de ese fenómeno aberrante que marcó el Siglo XX (las burocracias de los “socialismos reales” que llegaron a construir un sistema internacional de estados); ha logrado desdibujar ese símbolo latinoamericano y mundial que fue Cuba. 

La isla hoy no tiene la misma significación en el imaginario popular (aunque se mantengan amplias simpatías), en parte por la propia política castrista hacia la restauración, en parte por su ligazón con el "socialismo del siglo XXI" que combina la socialdemocracia y el populismo. Y en parte porque la idea de socialismo tiene entre las masas populares menos fuerza hoy que hace medio siglo. La crisis económica mundial ha desatado múltiples fenómenos de lucha social, pero el nivel de radicalización da como resultado fenómenos políticos que con sus "colores locales" reivindican por distintas vías al eurocomunismo, desde Podemos hasta Jacobin.

Como decía un trabajador para graficar el desprestigio impuesto por la burguesía y la burocracia contra el llamado comunismo: "el único que habla bien de Cuba es Maradona."

Por último, al darse la restauración no como "catarsis" sino como negociación, el camino hacia el capitalismo se va dando mediatizadamente y sin el efecto simbólico condensado de un "acontecimiento" como la caída del Muro de Berlín. En este sentido, el "triunfalismo" yanqui que podría sobrevenir a partir de los avances en la restauración dista años luz del de los años '90. 

Lo que se viene para Cuba está por verse, en principio restauración no necesariamente implica en el contexto actual de descrédito del "neoliberalismo", un avance inmediato de un programa radical neoliberal. La retrogradación social puede venir acompañada de la supervivencia de ciertas conquistas estatales, como restauración negociada. Posiblemente se abra un período donde estén planteadas luchas del pueblo cubano en defensa de sus conquistas, así como por la interpretación del legado de la revolución cubana.