domingo, 26 de mayo de 2013

Derrotas y victorias en los orígenes del PT de Lula


Leemos el muy buen suplemento de Le Monde, "El explorador", que dedica su segundo número a Brasil (en general desde una óptica socialdemócrata). Allí Michaël Löwy y Gilberto Mathias relatan el enorme ciclo de lucha proletaria que vivía el Brasil en los orígenes del PT; al mismo tiempo que dan cuenta de que este último fue expresión, tanto del peso social del nuevo movimiento obrero, como del desvío/derrota de ese descomunal proceso de lucha de clases.

"Se iniciaba entonces un nuevo ciclo de luchas obreras en los principales centros industriales, que llegaría a su apogeo den 1979, cuando la combatividad de los metalúrgicos alcanzó a otras categorías sociales y se expandió a otras regiones en una ola de huelgas que, según el DIESSE (Departamento Intersidincial de Estadísticas y Estudios Socioeconómicos), movilizó a unos 3.200.000 obreros y empleados. En abril-mayo de ese año, la gran huelga de los 250 000 trabajadores metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo reveló - por su duración excepcional (41 días) y su capacidad de organización de masas (mítines diarios de decenas de miles de trabajadores)-, la fuerza sorprendente de este nuevo sindicalismo, cuya vanguardia participaría luego de la creación del Partido de Trabajadores (PT).
Pero a partir de entonces, este movimiento vivió cierto retroceso. Enfrentada a un recrudecimiento de la represión directa en las fábricas y sindicatos, atacada por una táctica patronal de despidos masivos (en 1981 se despidió al 25% de los 400 mil metalúrgicos de San Pablo), desorientada por las propuestas de la burocracia sindical "carnera" de "pacto social", que consistía en intercambiar el 15% de incremento salarial (acordado en concepto de aumento de productividad) por una estabilidad del empleo durante, la clase obrera se debilitó y buscó otras formas de combatividad. 
Así fue como reunieron 5 mil delegados que representaban a más de un millar de sindicatos rurales y urbanos en una Conferencia Nacional de las Clases Trabajadoras (CONCLAT): un paso decisivo hacia la creación, por primera vez en el país, de una Central Única de Trabajadores (CUT). En la misma época, el PT vivió un crecimiento explosivo que, con un programa detallado de reivindicaciones socialistas, ya contaba en 1982 con la adhesión de más de 400 mil militantes, esencialmente obreros."
("El proletariado se reorganiza", Michaël Lowy y Gilberto Mathias, El Explorador N°2. "Brasil, avances y contrastes")

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